martes, 22 de abril de 2014

Unidad empresarial contra las chapuzas y la picaresca


 Burgos - martes, 22 de abril de 2014




Las estadísticas advierten de que casi la mitad (el 48%) de las obras de reforma y rehabilitación que se están acometiendo en España carecen de licencia municipal y escapan totalmente al control de la Administración. Hay proyectos sin ningún respaldo legal, trabajadores en precario o sin papeles, falta de medidas de seguridad e incluso parados expulsados del sector del ladrillo que han configurado sus ingresos en torno a las chapuzas y las obras en ‘b’. Estas irregularidades y la picaresca afloran en un sector que empieza a ver la luz, que ya habla de crear empleo y que incluso es apoyado con planes públicos de estímulo como alternativa a la construcción residencial.  
En este caldo de cultivo se ha constituido Aerbur, la Asociación de Empresas de Reforma de Burgos, que por ahora reúne a 10 pymes -hay conversaciones con otra decena- vinculadas a las reformas integrales de particulares, comercios, viviendas unifamiliares, rehabilitación y restauración.
Los socios de Aerbur, surgida a raíz del Plan de Rehabilitación impulsado por la patronal FAE y Cajacírculo, son empresas de «larga trayectoria» (con 2 o 3 generaciones), con una decena de trabajadores y que, si bien están sufriendo la crisis, no entraron de lleno a la promoción de vivienda nueva durante el boom de la construcción.
«Si comparamos con 2012 y 2013, especialmente con este último, sí hay un cambio de tendencia. Se están pidiendo más presupuestos y, a diferencia de antes, sí se van a ejecutar», explica Vicente García Santamaría, arquitecto técnico y gerente de Construcciones Hermanos García Arnáiz, que ha impulsado este colectivo empresarial. Tras aguantar las plantillas en los últimos años, ahora hay expectativas de creación de empleo.
Asegura que sus principales clientes son el sector comercial y las comunidades de vecinos, en menor medida los propietarios de vivienda. Las reformas de portales, la cobertura de fachadas con aislantes térmicos -vinculado a la Inspección Técnica de los edificios- y la remodelación de comercios son sus principales trabajos.
«Es un buen momento para nosotros y también para el cliente, dado que nos adaptamos a las condiciones del cliente y goza de este privilegio». El presidente de Aerbur advierte no obstante de que el intrusismo y la precariedad laboral y técnica es creciente. «Nosotros pretendemos aportar seriedad al sector, garantizando las obras con un técnico cualificado y  con las licencias y permisos correspondientes, aunque estemos ante una obra menor».
Piden, en este sentido, un aumento del control por parte de las administraciones. «Si se quiere apoyar el ámbito de la rehabilitación y la reforma de viviendas hay que darlo más seriedad».
Recuerda que a diferencia de ellos, que publicitan sus empresas en los vallados o contenedores en las calles, el «ilegal» oculta su trabajo «y es muy difícil que el inspector de Trabajo pueda entrar de puertas para adentro», especialmente en el ámbito rural, donde opera de forma irregular mucha mano de obra inmigrante. Ahora que se miran mucho más los precios, «se apuesta por la precariedad y no por la calidad, lo que puede dar problemas».
Una advertencia: cuando se ofertan precios que no cubren ni los seguros sociales de los trabajadores que lo van a ejecutar, «hay algo que no cuadra».

La nueva asociación patronal Aerbur asegura que el sector de la rehabilitación está en auge y que, si se controlan los trabajos irregulares, mantiene expectativas para crear empleo

FOTO: El aparejador Vicente García,fundador y promotor de la nueva asociación de empresas de reformas de Burgos. Diario de Burgos




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